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martes, 8 de marzo de 2011

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Primero, quisiera hacer un breve apunte sobre la historia del Día Internacional de la mujer, cómo surgió, y porque se celebra. Marcado este día, por un horroroso hecho, que ocurrió en 1908, cuándo murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras, en una fábrica textil en Nueva York. Y después de esta breve historia, me gustaría hablar sobre la mujer en la Biblia, y cerrar el post con un comentario personal.


Además este año, se celebra el 100º aniversario.


El Día Internacional de la Mujer, originalmente llamado Día Internacional de la Mujer Trabajadora,está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas, ONU. En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona. Es fiesta nacional en algunos países.La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX, en plena revolución industrial y durante el auge del movimiento obrero. La celebración recoge una lucha ya emprendida en la antigua Grecia y reflejada por Aristófanes en su obra Lisístrata, que cuenta como Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra, y que se vio reflejada en la Revolución francesa: las mujeres parisinas, que pedían libertad, igualdad y fraternidad, marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino, pero no fue sino hasta los primeros años del siglo XX cuando se comenzó a proclamar, desde diferentes organizaciones internacionales de izquierda, la celebración de una jornada de lucha específica para la mujer y sus derechos.


El día de la Mujer se celebra el 8 de marzo, porque fue este dia de 1908, como ya nombré al principio, cuándo murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían. Esa era la primera vez que las mujeres se unían para reivindicar mejoras y, por lo tanto, sus derechos. Ellas pedían la reducción del horario de trabajo diario que era de 16 horas, para 10 horas diarias. Además, por trabajar esas horas, ellas percibían apenas un tercio del sueldo que recibían los hombres. Años después, en 1910, durante una conferencia internacional de las mujeres realizada en Dinamarca, surgió la idea de crear una fecha específica para homenajear a las operarias muertas en la fábrica textil. Y así fue que en 1975, la Asamblea General de las Organizaciones de Naciones Unidas (ONU) decidió decretar el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer.


Ahora llega el momento, de comentar algunas de las cosas que dice La Biblia sobre la mujer. Nuestro Dios fue muy generoso con nosotras, nos dotó de grandes capacidades, y nos dio el privilegio de dar vida.  A pesar de lo que nos hace creer la Iglesia Tradicional, la mujer tiene un gran lugar en Dios, Él mismo, nos da todas las recomendaciones, y nos guía a través de Su Palabra, para llegar a ser una mujeres, madres, esposas, amigas , plenas y gozosas en esta vida, y nos acerca de una forma sublime al Reino de Los Cielos. Yo, cada día más, me alegro de ser mujer.


LA MUJER EN LA BIBLIA:

La situación de la mujer en tiempos de Jesús
En general, dentro del pueblo de Israel, la mujer vivió  una situación de inferioridad y de 
marginación total porque eran excluidas del templo, del culto y de la ley.  Así, hecha impura 
por la ley (Lev15, 18-30), la mujer por el solo hecho de ser mujer perdía su valor y  era vista 
como un ser inferior (Sir 42, 9-18).    No  contaba como persona y se la mantenía lo más lejos
posible de la vida pública. El hombre era su dueño. El tener hijos varones era muy importante 
y la carencia de estos, era visto como una desgracia y un castigo de Dios. El desprecio 
hacia la mujer se ponía de manifiesto en el divorcio,  como derecho único del hombre. Al 
enviar una carta de repudio, aunque los motivos fuesen imprecisos, la mujer no podía volver a 
la casa. Su situación de inferioridad era igual a la de las esclavas. El texto de la mujer del 
Levita (Jue 19,1-30) es la expresión más cruda de la desigualdad y de la injusticia.  


Jesús devuelve a la mujer su dignidad 
Jesús comenzó un movimiento de renovación en el interior del judaísmo, como una 
prolongación de la tradición profética. El anuncio, la buena nueva que consistía en el 
cumplimiento de las promesas de Dios a Abraham y en la llegada del Reino que en Él, se 
hacía realidad. Él exigió una transformación profunda del ser humano, es decir, una 
interiorización de su relación con Dios, que debía manifestarse en el amor fraterno. 
Jesús desafía las prohibiciones legales de la ley rabínica y rompe con prejuicios y tabúes.
El anuncio del reino de Dios tiene una dimensión universal, incluye a los excluidos por la 
tradición judaica. Todos los que sufren injusticia y violencia son los que demuestran más 
disposición para entender el mensaje de justicia, amor y dignidad.  Ellos acogen con 
esperanza el anuncio de liberación.


Jesús no discrimina a la mujer
La actitud de Jesús frente a las mujeres significó una ruptura y una novedad para su tiempo. 
Provocó reacciones de sorpresa y escándalo entre los seguidores de la ley rabínica, inclusive 
entre sus propios discípulos.  Jesús superó el machismo de su tiempo. Su comportamiento con 
las mujeres fue profundamente humano. Se dejó querer por  todos y todas aquellos que 
buscaban su cercanía. Manifestó sin temor sus sentimientos, su compasión, su afectividad y su 
amistad. No tuvo miedo a las mujeres ni se sintió obligado a mantenerse lejos de ellas. Trató a 
las mujeres con libertad, espontaneidad y respeto,  sin tabúes, ni discriminaciones.  Jesús 
devuelve la salud, la integridad, restaura la vida, su humanidad. Los enfermos para los judíos 
son personas impuras condenadas para siempre a su situación de exclusión de sociedad y de la 
religión. Jesús rompe estos conceptos legales de impureza.  Trata a las mujeres con cariño, 
respeto, como hijas de Dios. Aquellas palabras de Jesús, a la mujer encorvada “Mujer, quedas 
libre de  tu enfermedad” (Lc.13, 10-17)  y a la suegra de Simón ( Mc.1,30-31), estallaron con 
toda fuerza liberadora, para ellas y para muchas otras.


Jesús defiende la dignidad de la mujer
Jesús siempre tomaba en serio a las mujeres marginadas de toda vida social y religiosa 
 Acostumbraba conversar con ellas, enseñarles la ley, y escucharlas. Era amigo de Marta y.
María a quien visitaba en su casa. Para los judíos, era inconcebible que un rabí entrara en la 
casa de una mujer sin esposo o padre. Jesús condenaba la práctica del divorcio del sistema 
rabínico, por ser una ofensa y humillación para la  mujer y por ser una ley injusta y 
discriminatoria. Así Jesús se solidariza con los y las que sufren desprecio y son tratados / as 
simplemente como objetos. Siempre hace referencia a la creación, Dios nos creó a su imagen 
y semejanza, nos creó hombre y mujer (Gen 1,27).  Somos distintos, pero esto no es una razón 
para que la mujer sea tratada como inferior  o sumisa, sin derechos, sin posibilidad de 
relacionarse como persona. Aquellas palabras de Jesús a la adúltera a punto de ser apedreada 
“Mujer quedas libre” (Jn 8, 2-11), hicieron que ella sintiera que desaparecía el peso  de su 
culpabilidad porque alguien la acogía, la miraba de frente y le devolvía la virginidad de un 
futuro aún por estrenar. “Mujer, quedas libre” dice Jesús a la samaritana (Jn  4, 1-42) que 
después de su encuentro con Él, sería fundadora de la Iglesia de Samaria. 


Jesús y las mujeres en el discipulado 
A través de Jesús, las mujeres descubren a un Dios  bondadoso, que es el Dios de los que 
sufren, de los marginados y de los que padecen injusticias. Se sienten  atraídas a seguir a 
Jesús.  Al permitir que un  grupo de mujeres lo acompañen con sus apóstoles y discípulos, 
Jesús da a conocer su postura frente a las mujeres. El maestro da muestra de su libertad 
interior; no se deja esclavizar por normas sociales. Él mismo rescata la norma en que los seres 
humanos son reconocidos, con toda  justicia y amor, como hijos de Dios. El comportamiento 
de Jesús es innovador al respeto. Invita a los creyentes a ser creativos en la libertad traída por 
el Espíritu. Mujer quedas libre” escucha María Magdalena, Martha Susana, Salomé que 
alcanzaban la condición de discípulas al poder seguirlo.  Las mujeres que libremente 
acudieron de madrugada al sepulcro (Lc 24,9-12) con las manos llenas de perfume volvieron 
con el corazón lleno de jubilo, porque el Señor estaba vivo y ellas a quienes las leyes no 
habían permitido ser testigos del juicio, habían recibido el privilegio de ser las primeras en 
reconocerlo y la misión de anunciar esta Buena Nueva a los apóstoles.
Nota: Hna. María Erika Faber SSpS
Publicada en “Misiones en el Mundo” Nº 66
http://www.misionesenelmundo.com


Esta nota, me ha encantado, por lo breve, clara y concisa.   Ahora bien, me gustaría apuntar algunas cosas más, que considero igual de importantes, el poder de la mujer, y así cerrar el post, con un comentario personal.  El poder de la mujer en oración, de una madre que ora, de una esposa que ora, de una trabajadora que ora, de una ama de casa que ora. Dios nos ha dotado de capacidades excelentes, para utilizar en nuestra búsqueda del Reino de Dios. Nos ha dotado de  un amor especial, de delicadeza, ternura, y de un fuerte poder de palabra. En nuestras manos está, si para vida o muerte...  ¿Cuántos hijos no han perdido el camino de su vida, por no escuchar la voz de su madre animándolo a seguir?   ¿Cuántos hombres no sienten frustración, por no hallar una palabra de apoyo en sus esposas?  Mirando a nuestro al rededor, ¿cuántas cosas no podemos hacer las mujeres, simplemente con unas palabras? Tenemos grandísimas e importantes responsabilidades en nuestras manos, que debemos y tenemos que atender con diligencia, con astucia, con mansedumbre, sujeción, pero sobre todo, con una dosis altísima de AMOR.  Tenemos dos armas muy poderosas a nuestro alcance, la palabra y la oración, y el hombre también , no cabe duda, pero en las mujeres, por nuestras "capacidades", estas herramientas llegan a ser magistrales y exquisitas. "AYUDA IDÓNEA" .  Somos la "ayuda idónea" para el hombre, estas dos palabras encierran muchísimo significado, y eso nos convierte, en unas herramientas perfectas, por supuesto siguiendo la voluntad de Dios, y en nuestras manos está que nuestro alrededor funcione, o se destruya.  Y NO OLVIDES NUNCA, DIOS TE AMA. ERES SU HIJA, Y ÚNICA PARA ÉL. APARTA SIEMPRE EN TU DIA A DIA, DE ENTRE EL TRABAJO, DE ENTRE LAS LABORES, DE ENTRE TUS FUNCIONES, QUE SON MUCHISIMAS,  ESOS RATITOS PARA BUSCAR LA PRESENCIA DE NUESTRO AMADO PADRE, PORQUE DE ELLO DEPENDE, QUE LO DEMÁS MARCHE BIEN, O MARCHE A TRANCAS Y A BARRANCAS. CUÁNDO LO LOGRES, NUESTRO SEÑOR, EN SU INFINITA MISERICORDIA Y EN SU INFINITO AMOR, TE ENSEÑA A MINISTRAR TU VIDA, TU CASA, TUS RELACIONES PERSONALES, DE MADRE, ESPOSA, AMIGA, CONSEJERA, PSICÓLOGA, Y TODAS ESTAS FUNCIONES QUE DESEMPEÑAMOS EN NUESTRO DÍA A DÍA. BENDICE A TU CASA, A TUS SERES QUERIDOS, A TUS HIJOS, TE BENDICE TODO AQUELLO QUE HAGAS, INCLUSO TU TIEMPO, PARA QUE PUEDAS MINISTRAR TODO, SIN AGOBIOS, ESTRÉS NI TENSIONES, SINO CON JÚBILO, AMOR Y GOZO.


Muchas bendiciones!!!!!!!!!!!

2 comentarios:

  1. que bendicion en la palabra esta como Jesus dignifico la mujer muchas gracias

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  2. Dios puso un orden no un tabú!!!
    La palabra tabú designa a una conducta moralmente inaceptable por una sociedad, grupo humano o religión. Es la prohibición de algo supuestamente extraño (en algunas sociedades), de contenido religioso, económico, político, social o cultural por una razón no justificada basada en prejuicios.

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