Todas mis cosillas...

domingo, 16 de septiembre de 2018

martes, 21 de junio de 2011

¿QUIERES SER HIJO O PRÍNCIPE?

Hagamos una pequeña reflexión. (cualquier similitud con la realidad, es pura coincidencia. Lo digo de veras, es un llamamiento para que TODOS reflexionemos en algo).

¿no será que estás creyendo prioritario algo que tu crees que así debe de ser? ¿e ignorando lo que verdaderamente Dios te esta diciendo que es la prioridad?

A veces creemos, que con nuestro Padre, podemos hacer las cosas " a nuestra manera".  Y en parte es verdad, porque disponemos del libre albedrío. Ahora bien, el problema viene, cuándo queremos recibir, recibir, recibir, recibir, sin dar, y dar, y dar, y dar, y dar y dar y dar.    Es decir, queremos orar y que los enfermos se sanen, queremos resucitar muertos, queremos hablar lenguas, queremos profetizar, queremos echar fuera demonios,  queremos hacer todo lo que La Palabra dice que nos "corresponde" por ser hijos de Dios, pueblo de Dios, olivo injertado. Queremos dar frutos, queremos prosperar económicamente, espiritualmente, hacemos nuestras todas las promesas.   Queremos ser como ese árbol del Salmo 1

"Es como el árbol
    plantado a la orilla de un río
   que, cuando llega su tiempo, da fruto
      y sus hojas jamás se marchitan.
      ¡Todo cuanto hace prospera!"        (NVI)

Ahora viene la segunda parte.
¿Haces todo lo que Dios quiere que hagas para poderte beneficiar de todas estas cosas?
                 En la vida de un cristiano, hay básicamente dos caminos.
1. Mantienes tu salvación, oras antes de comer a veces, oras metido en la cama cuándo te vas a dormir, vas a la iglesia los domingos. Tienes conciencia de los que es el pecado, por lo cuál, "intentas"  llevar una vida en santidad. Lees la Biblia dos veces a la semana, o tres o veinte versículos todos los días.  Y sin embargo queremos que Dios, bendiga todo lo que hacemos. No ofrendas NADA a nuestro Padre, salvo unas horitas a la semana, no servicios a nuestro Señor, no  más de 10 minutos de devocional, y mejor, no hablar de ofrendar económicamente.....  Queremos un Dios a nuestra medida, y eso no puede ser,  bueno, si puede ser, pero luego no podemos reclamar que que está pasando que no "crecemos".

2. El segundo camino, ser ese árbol del Salmo 1. ¿como?   Propiciando que "llegue nuestro tiempo".   ¿como?        Esto se responde con una pregunta.  ¿Quieres vivir la vida maravillosa que Dios tiene para ti?     PUES COMIENZA A OBEDECERLE Y SERVIRLE, y llegará tu tiempo, serás fuerte porque creciste en la orilla del río, azotado por las corrientes, tus raíces estarán bien cimentadas y agarradas, y comenzarás a dar frutos, y frutos, y frutos, y frutos, y primeramente lo verás en tu vida, nunca te marchitarás y todo, absolutamente todo lo que hagas, prosperará.

Este segundo camino no es fácil, nadie ha dicho que sea fácil. A mi, no me resulta fácil; es muy sencillo, eso si, pero no es fácil.   A ninguna persona le resulta fácil, renunciar a uno mismo, para ser quien Dios quiere que seamos. Es una batalla diaria y constante.  Y la mayoría de las cosas no nos gustan, y es más, cuando las "descubrimos" intentamos buscarle "la vuelta" , e intentamos justificar con un montón de sandeces que "están bien" , para no dejar de hacerlas.   Voy a poner ejemplos, para entendernos.

- Vivir en pareja y no casarnos.
    Excusa común: "Yo le soy fiel, el es como si fuera mi marido/esposa, aunque no hayamos firmado ningún papel. Dios sabe que nos amamos y respetamos. Además me perjudica en esto o en lo otro."
   Realidad: 1 Corintios 6:18 "Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca."      (FORNICACIÓN: Según Diccionario Bíblico: del griego «porneia», primariamente fornicación, cualquier práctica sexual fuera del matrimonio, y también, figuradamente, idolatría, apostasía, etc.    //    Según RAE: 1. Tener ayuntamiento o cópula carnal fuera del matrimonio.)
   Conclusión: Cometemos iniquidad, intentamos hacer a "un dios a medida",  cuando Dios hay solo 1, Único, Todopoderoso, Real, que responde las oraciones del justo y mira de lejos al altivo, al rebelde.   Un Dios, que nos lo da ABSOLUTAMENTE TODO, si lo obedecemos.

-Zarcillos: (mm.....me voy a meter en camisa de once varas.... ;)  )   .
    Excusa común: La Biblia no deja específicamente claro si se puede o no.
    Realidad: Hay referencias Bíblicas, que nos señalan que no perforemos nuestro cuerpo, y otras muchas, que nos enseñan que "significan" estas perforaciones, y absolutamente todas tienen un significado espiritual contundente, desde un zarcillo en las orejas, como perforaciones en las manos, que se ven hoy en día entre el mundo. Pero sería muy, muy largo de explicar, así que me centro en los tradicionalmente zarcillos en las oreja (en el caso de los hombres.... con las mujeres es otra cosa...).

    Primero vemos una cosa en Éxodo 21:6 "el amo lo hará comparecer ante los jueces, luego lo llevará a una puerta, o al marco de una puerta, y allí le horadará la oreja con un punzón. Así el esclavo se quedará de por vida con su amo."  (NVI) Era símbolo de esclavitud.
   Levítico 19:28 " el amo lo hará comparecer ante los jueces, luego lo llevará a una puerta, o al marco de una puerta, y allí le horadará la oreja con un punzón. Así el esclavo se quedará de por vida con su amo."  (NVI) Aquí podemos observar el uso pagano, aunque no lo hagamos con ese fin hoy en dia, el origen es pagano.   Lo mismo pasa con el árbol de navidad. Por supuesto que en la Biblia no pone "no adornes un árbol para celebrar el nacimiento del Señor Jesús" , igual que no dice "no te pongas zarcillos". Pero nos basamos en que todo este tipo de cosas, no han nacido de la fé, han nacido "del mundo", se hacían entre los paganos, se hacía en todo tipo de rituales de brujería y culturas paganas, insisto con lo de paganas, porque en el mundo occidental, se han introducido, directamente de este paganismo, de las culturas indias y egipcias, y son prácticas incluso de idolatría, y para esto si tenemos principios:

 Romanos 14:23 "...y todo lo que no proviene de fe, es pecado."

 Levítico 18:30 "Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios."

 Romanos 12:2 "12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta."

Y, hay algo que se nos olvida a menudo, y es que no nos pertenecemos, nuestro cuerpo no es nuestro....

 1Corintios 6:19-20 "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?  Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios."
 
Conclusión General:   ¿que quieres recibir de Dios, cuándo te cuesta tanto deshacerte de estas pequeñas cosas por Él?  Debemos vivir conforme al espiritu, y no conforme a la carne.

 Si no quieres renunciar del todo, a las cosas de este mundo, muy bien, cada uno es libre, pero, responde algo, y esta frase no es mía, es una pregunta que me hizo el pastor hace unas semanas:  ¿que quieres ser,  hija o princesa?

Ahora te lo pregunto yo a ti:
¿QUE QUIERES SER, HIJO/A O PRINCIPE/PRINCESA?
Dios te bendiga!!!!!!!!!!!!

sábado, 19 de febrero de 2011

El Temor a Dios.

     Hoy, estaba reflexionando sobre este tema, y me parece muy bueno y muy sustancioso, para hacer un post sobre ello.
     He leído en partes de la Biblia, en muchas ocasiones, como personas que no eran hijos de Dios, Le temían, temían a Dios. Es maravilloso observarlo, porque se ganaban Su bendición, por el simple "temor a Él".
     En nuestro tiempo, dentro de los mismos cristianos, se ha olvidado el Temor a Dios.  Algunos cristianos han olvidado el maravilloso y excelente don del Temor a Dios. Don que se nos he dado, para sabiduría, para bendición, para crecimiento, fortalecimiento, y además, nos libra de más de un "contra tiempo".
     Hoy en día, se ve entre los cristianos esa falta de Temor a Dios, y ésto, además de dañino es peligroso.  Y peor aún, cuándo se ve entre líderes, ancianos y pastores de las iglesias.  Esa falta de Temor a Dios, repercute en la santidad, repercute en la manifestación del Poder de Dios, repercute en la descendencia del ES sobre la congregación, y los resultados pueden llegar a ser nefastos.
     Yo le temo a Dios, en cada cosa que pienso, en cada cosa que hago, en cada palabra que sale por mi boca, y este maravillosos Temor, me hace andar siempre lo más derechita posible. Porque sé la grandeza de Su poder; porque sé, que Él tiene todo bajo Su control; porque sé que me puede dar un latigazo de aviso; porque sé, que Él me lo dio, pero también me lo puede quitar. Porque reconozco su infinita Gloria.  El temor a Dios, me hace sentir y recordar que Él, sólo Él, está primero y por encima de cualquier otra cosa. Me hace mostrarme reverente ante Él, en total entrega y sumisión. El temor  a Dios me da seguridad y confianza sobre esta vida, porque sé, que por ser temerosa con Él, Él me protege y me cuida.  Porque sé, que ese Temor, es igual al amor que le tengo, se que ese temor, le demuestra mi infinito amor; temerle, amarle, servirle, tres palabras que deberíamos de tener totalmente presentes y de "la mano". En nuestro Temor a Dios, le mostramos todo, todo, nuestro reconocimiento a Su gloria, a Su poder, a su Justicia Implacable.

     Ahora, vamos a ver que dice la Santa Palabra sobre el don de "El Temor a Dios":

- (Éxodo 1:15-22) “Había dos parteras hebreas, llamadas Sifrá y Fuvá, a las que el rey de Egipto ordenó:
Cuando ayuden a las hebreas en sus partos, fíjense en el sexo: si es niño, mátenlo; pero si es niña, déjenla con vida.  Sin embargo, las parteras temían a Dios, así que no siguieron las órdenes del rey de Egipto sino que dejaron con vida a los varones. Entonces el rey de Egipto mandó llamar a las parteras, y les preguntó:
 —¿Por qué han hecho esto? ¿Por qué han dejado con vida a los varones? 
 Las parteras respondieron: —Resulta que las hebreas no son como las egipcias, sino que están llenas de vida y dan a luz antes de que lleguemos.  
De este modo los israelitas se hicieron más fuertes y más numerosos. Además, Dios trató muy bien a las parteras y, por haberse mostrado temerosas de Dios, les concedió tener muchos hijos.” 


- Salmos 19:9 "El temor de Jehová, es limpio, que permanece para siempre; los juicios de Jehová son verdad, todos justos. "


- Proverbios 14: 26y27 "En el temor de Jehová está la fuerte confianza; y sus hijos tendrán lugar de refugio. El temor de Jehová es manantial de vida, para apartarse de los lazos de la muerte."


- Proverbios 8:13 "El temor de Jehová esaborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa aborrezco."


- Proverbios 1:7 "El principio de la sabiduría es el temor de Jehová. Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. "


- Proverbios 9:10 "El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; y el conocimiento del Santo es la inteligencia."


- Job 28:28 "Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal la inteligencia."


- Deuteronomio 10:12 "Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma(...) "


Vale, hasta ahora todo en el AT, pero, también apunta el NT al temor a Dios, mirad...


-  Filipenses 2, 12-13 "Esforzaos con santo temor en vuestra salvación. Que es Dios quien, más allá de vuestra buena disposición, realiza en vosotros el querer y el actuar." 


- Lucas 12:5 "Mas os enseñaré a quién debéis temer: Temed a Aquél que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno: Sí, os digo: A Éste temed".


-2Corintios 7:1 "Así que, amados, teniendo tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios."


- Efesios 5:21 "Sujetaos los unos a los otros en el temor de Dios."


Yo creo, que mas alto se puede, pero más claro, imposible :)
¡¡¡¡¡¡¡¡¡Buen día lleno de Bendiciones!!!!!!!!!







viernes, 21 de enero de 2011

Las Maravillas de los niños...

Estaba escribiendo por el mesenger, con mi enana, la mayor, que tiene tan solo 7 añitos, iVY,  y claro está, les tengo un filtro de protección infantil, y su messenger sólo puede estar las personas que yo le acepto, la familia, el padre y yo.

En fin, la cuestión, es que quién la conoce, sabe que es una niña muy avispada (sale a la madre por supuesto ;)  ) y me dice: "mami, mami, mira mi frase, mira es para Dios"  ¿¿¿¿sabes que puso???  :

 "YO SIEMPRE ESTOY ANTE LA PRESENCIA DE DIOS. ¿Y TU? ¿TAMBIÉN?"  

Jeje,   me maravilló.  Ahora digo yo, ¿quién dijo que los niños no entienden? Los niños ven los cambios, los niños sienten en la iglesia algo, aunque no sepan definirlo, les gusta estar allí, salen contentos, los padres nos tenemos que encargar de enseñarles el amor de Dios, y el Respeto a Dios.  

El otro día, le formó un espolio al padre, jeje. Resulta que al padre le regalaron una Biblia en la iglesia, pero ella pensó que era para ella, y bueno, cuando se entero de que no....se puso a llorar, ella quiere SU BIBLIA, y aunque le explicamos que es pequeña, y tendríamos que mirar una adaptada, una infantil, que las hay, más comprensibles, ella dice que NO, que ella quiere "Una Biblia Normal" según ella, las de niños no son "normales"   ;)

En estos días, me preguntó: "Mami, ¿por qué Dios creó el mal? ¿Por qué hay malas personas?"  Estamos hablando de una pequeña, de siete años, que hace unos meses que asiste a la iglesia.  Seguidamente me dice: "Mami, ¿por qué Dios creó las enfermedades?"   Son preguntas bastantes delicadas a explicar a los niños, pero se las expliqué con naturalidad. Le expliqué cómo nos creó Dios, y para qué nos creó. Que nos creó "perfectos", sin enfermedades, sin sufrimiento, sin maldad, y que no dio muchos dones, le expliqué el pecado original, y que ese fué el motivo del comienzo del mal en el hombre, de las enfermedades, etc.    Lo comprendió, simplemente lo comprendió, lo aceptó con su corazón, con el corazón de un niño y ya está.  Es maravilloso.

Ayer, vino del cole un poco triste, porque me comentó, que le hablaba a las compañeras de Dios, les dijo, que Dios era nuestro Padre, que nos amaba, que nos cuidaba, que nos protegía, y que a ella le encantaba ir a su iglesia evangélica. Pero claro, estaba hablando con niñas de su clase, niñas de siete años cómo ella, y ella llegó triste, porque le dijeron :  "Ivy, eres una niña rara."        Hablé con ella, le expliqué muchas cosas, que no pensé que tuviera que hacer aún, pero se ve que los niños hoy día evolucionan a pasos agigantados. Ella se quedó en paz con mi explicación, y lo comprendió. 

¿Por qué cuento todo esto? Pues porque me maravilla ver la mano de Dios en mi vida y en mi familia. A veces creemos que los niños por ser niños, son "tontos"(en sentido cariñoso) ;) pero cómo bien me ha dicho mi f.espso mil veces, "los niños son niños, no tontos".  

Los niños, cuándo se acuestan, me dicen:¿¿ "Mami, oramos juntos"???  A mi, esto, me encanta.  Las oraciones, de verdad, son para grabarlas. Les obliga a reflexionar. Cada uno hace la suya, reflexionan y dan gracias por todo a nuestro Señor, por detalles, que normalmente nosotros no paramos a mirar, hacen un análisis personal y piden perdón por sus cosas, por lo cuál, van adquiriendo conciencia cristiana, y van a prendiendo la diferencia entre lo que le agrada a Dios y lo que no. A mi, todas las noches me sorprenden y me llena muchísimo esos minutos.

Yo creo, que la mejor herramienta que tenemos los padres para conducir a nuestros hijos en los tiempos estos que corren, es instruirlos en el Camino de la Verdad, en el camino de Nuestro Señor, sólo así, podemos lograr apartarlos de todas las cosas dañinas de este mundo.  

Besos y muchas bendiciones!!!!!!!!!!!!

lunes, 8 de noviembre de 2010

Primer Principio de Victoria: La oración. II

     Hay tres cosas fundamentales, tres principios, que después de haber recibido a Jesucristo como Señor y Salvador, nos van a hacer crecer como cristianos, haciéndonos mas fuertes, afianzando nuestra fe y haciéndola madurar. Es maravilloso descubrir toda esta verdad. Escribiré sobre el primero en esta entrada.

  1. El principio de la oración.
     Primero, una definición sencilla de lo que es orar, para no confundirnos con la idea que tradicionalmente nos han enseñado. “La oración es un diálogo con nuestro amado Dios, bajo la certeza de que Él nos escucha”.  Es decir, es una “conversación" con Nuestro Padre.

     Jesucristo, nos enseñó una oración básica. Yo me quedé impresionada, cuando el hermano encargado de las clases, analizó brevemente el Padre Nuestro, como modelo a seguir, por decirlo de alguna forma, para hacer nuestras propias oraciones, pero voy a explicarme por pasos, porque me pareció maravilloso, ya que nunca lo había visto de esta forma, desde pequeños a la mayoría de nosotros, nos enseñan esas "oraciones predeterminadas" , hechas por los hombres, como la única forma de que Dios nos escuche, y esto es un error.

-         Padre Nuestro que estas en el cielo, Santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu Reino. Hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo. (Empezamos alabando a Dios, Santificándolo)
-         Danos hoy nuestro pan de cada día, (Pedimos por nuestro sustento )
-         perdona nuestros pecados, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. (nos arrepentimos y pedimos perdón por las cosas que hemos hecho mal, ya que, “el que menos peca, peca siete veces siete, en un día”. Decimos que nosotros "también perdonamos". Ese perdón, ese perdón ya te hayan hecho mal o lo hayas hecho tu, es un punto clave para seguir al Señor. Él nos perdonó todas las cosas que hemos hecho ¿que menos que perdonar nosotros todas las cosas? La falta de perdón, el no saber perdonar, no por sentimientos porque es difícil, por mi experiencia, cuando te hacen muchísimo daño, es imposible sentir el perdón, pero aún asi, hay que perdonar, por convicción. Porque si no, esa falta de perdón, nos amarga el alma. Se apodera de nosotros, llenándonos de malos sentimientos)
-         No nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal. (Rogamos que nos ayude y nos de fortaleza para darle la espalda a las tentaciones. Y pedimos que aleje de nosotros al enemigo).

     Yo me maravillé (se que utilizo mucho esta palabra, pero es que no tengo otra para poder expresar la grandeza) con esto. A mi, como a muchas personas, de la “iglesia tradicional”, nos enseñan, a “rezar”, que es literalmente eso, “rezar”, sucesión de palabras, las cuales dices de carretilla, te las aprendes de memoria, y ya. Mientras el hermano Juan hablaba, me di cuenta, de lo grandioso de estas palabras. Y me enseñó, que para orar, no es necesario hablar de carretilla, y me di cuenta, que el Padre Nuestro, es un modelo a seguir, que nos dejó Nuestro Señor, un “ejemplo”.

     Otra cosa que me impacto a mi muchísimo, es cuando, me senté en la silla, después de una breve presentación del curso, por parte del Pastor, dijo “vamos a orar” . Cerraron los ojos, algunos de los hermanos allí presentes, también cerraron las manos, e inclinaron la cabeza (yo, en ésta primera oración, por mi ignorancia, me quedé observando). El Pastor habló, dirigiéndose a Dios, de una forma espontánea, sin seguir un “guión”.

     Al terminar la clase, nuestro “profe” oro también, por que Dios nos diera entendimiento para comprender lo que estábamos estudiando, oro por el Ministerio. Tanto una oración como la otra, fueron maravillosas. Me agradó ver, oír, de que forma tan simple, podemos hablarle a Nuestro Señor. Dándole gracias, pidiéndole, alabándole.  Cuento todo esto, porque a pesar de lo que nos han enseñado, se puede orar a nuestro Dios, sin necesidad de unas palabras “pre-fabricadas” por alguien. Debemos orar con nuestras palabras, con fe y confianza, sin tener que usar florituras ni palabrerías. Debemos dedicarle tiempo en nuestro día a día para orar, para hablar con nuestro Padre, como cualquier hijo hablaría con su padre. Se puede hacer en cualquier momento, y es necesario. Dedicarle el tiempo que se quiera, pero es muy importante.

     El Señor Jesucristo, pasaba mucho tiempo en oración, formaba una parte fundamental en su día a día, pasaba largas horas orando Dios el Padre y no tomaba ninguna decisión, sin antes orar. (Lucas 6:12-13) “En aquellos días se fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, escogiendo a doce de ellos, a los cuales llamó también apóstoles”.

Gracias por leerme ;)  Bendiciones!!!

¡Algo fabuloso a ocurrido contigo! I

     Hace tres miércoles, comencé un curso, en la Iglesia. Y quisiera comentar un poco, porque es toda tan maravilloso, que quiero compartirlo, porque cuando sales de la ignorancia, te das cuenta de todos los errores que cometemos.

     Lo comencé, porque tengo la necesidad de aprender sobre la vida en Cristo. Para mí, son muchos cambios, muchas cosas nuevas. De repente, cuando me acerqué al camino de Cristo, al verdadero y único camino, mi vida se quedó “patas arriba”. Se produjo un cambio importantísimo y maravilloso en mi forma de pensar, de ver las cosas, dejé atrás muchos lastres que venía arrastrando, y soy más feliz.
    
     Mi ansia, ahora que lo conozco, es seguir creciendo como cristiana, haciendo siempre lo correcto, y no me refiero a ser perfecta, solo hay una perfección, y esa perfección es Dios. Pero si siguiendo el camino de Nuestro Señor, de una forma recta y bajo su enseñanza. Tengo claro, que esto solo lo voy a conseguir con el conocimiento, pero con el conocimiento de verdad, con el conocimiento de la Palabra y dejándome ayudar y orientar, por las personas que tienen en sus manos dicha misión, con una fe madura. Yo ya he comenzado, he comenzado haciendo cambios, rechazando todo lo que no venga de parte de Nuestro Señor, Cristo Jesús.

     Dejas atrás una vida de pecado, te conviertes en una nueva persona en Cristo y por fin puedes ser llamado “Hijo de Dios”. Es maravilloso, es grande. Cambia tu expectativa de futuro, tus “problemas” dejan de serlo, porque ya no te une a este mundo nada que no sea agradar a Nuestro Señor, no te une nada material ni superfluo, solo Dios y te haces fuerte, sabes que no estas solo, sabes que Dios está contigo, y nos da una herramienta, una "espada" para luchar en esta vida, Su Palabra, Su Inspiración.
                                 
     Dios creó al hombre, para que disfrutara de la vida para siempre. (Génesis 2:8, 15-17) “Dios el Señor había plantado un jardín del Edén, al oriente, y allí puso al hombre que había formado. Tomó pues, Dios el Señor al hombre y lo puso en el jardín del Edén, para que lo cultivara y lo guardara. Y Dios el Señor, mandó al hombre: “Puedes comer de todo árbol del huerto; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás. El día que comas de él, de cierto morirás.”

¿Pero que hizo el hombre?  Todo lo contrario. A esa decisión errada, el hacer lo contrario a lo que Dios nos enseña, llamamos “pecado”.

     Nuestro Señor, Cristo Jesús, vino para salvarnos, para limpiar todos nuestros pecados, derramando su sangre por nosotros, para hacernos libres. (Colosenses 2:13, 14) El apóstol Pablo dice: “A vosotros que estabais muertos en pecado y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida con Cristo, y perdonó todos vuestros pecados. Canceló la nota de nuestra deuda que consistía en ordenanzas desfavorables a nosotros; la quitó y la clavó en la cruz”.

     Aquí vemos, como no importa lo que hayamos hecho. No importa los pecados que hayamos cometido, ya que tenemos una “segunda oportunidad”, tenemos la oportunidad de tener una vida en Cristo, y que nuestro pasado sea borrado. Y todo pensamiento que te haga sentir lo contrario, no viene de Dios. Esto lo digo, porque como experiencia personal, ya que soy “una recién estrenada” como cristiana, al principio te planteas, en esos momentos, en los que estás encajando los cambios que se producen en nuestra alma, llegas a plantearte cosas como “no soy digno”, “he pecado muchos años”, “Dios no me va a querer en su Reino”. Es un periodo de dudas, un periodo de lucha interior, pero que finalmente, vence el Espíritu. Empiezas a vivir Una vida Nueva, desde cero.  No es un camino de rosas, pero es maravilloso, lleno de paz, amor, armonía, fe y confianza.

     Colosenses 1:21,22 “Vosotros erais antes extranjeros y enemigos de Dios en vuestro corazón, por las cosas malas que hacíais, pero ahora Dios os ha puesto en paz con él, mediante la muerte que Cristo padeció en su cuerpo. Y lo hizo para que estéis en su presencia, consagrados a él, sin mancha y sin culpa"

¿No es maravilloso?  Para mi, ha sido lo más grande de mi vida.

martes, 2 de noviembre de 2010

El mandato de respetar y animar a los niños.

El deber de corregir no excluye el respeto! El respeto es algo mutuo: de la misma manera como esperamos que los niños nos respeten como padres, profesores, etc, nosotros debemos también respetar a ellos.

Mat.18:5-6: "Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe. Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar." Jesús se identifica con los niños. El dice que de la manera como tratamos a un niño, así tratamos al Señor mismo.

Mat.18:10: "Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos." El menosprecio es una de las formas como se manifiesta la falta de respeto. Los niños no son solamente "esos chiquitos", "esos enanitos" - ellos son personas de igual valor y dignidad como una persona adulta.

Col.3:21: "Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten. "Lástimamente, muchos niños están desanimados por causa de la manera como sus padres (u otras personas) los trataron.

Ef.6:4: "Y vosotros, padres, no provoquéis la ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor."En este verso tenemos la síntesis de los dos principios mencionados. Un padre sabio, una madre sabia encontrará la forma de dirigir y corregir a sus hijos, de una forma que no los "provoque", sino los anime a seguir adelante; que no destruya su autoestima, sino los edifique. Una tal estilo de educación reflejará lo que Dios Padre nos mostró en su propia persona: La autoridad suprema, combinada con el amor supremo. Educar a un niño de esta forma es un arte difícil, y probablemente nadie lo dominará perfectamente - pero justamente por eso es necesario dedicar mucho tiempo y esfuerzo para aprenderlo. Quizás no haya ningún mejor reflejo de Dios en la tierra que un buen padre.

TODAS LAS RESPUESTAS ESTÁN EN LA PALABRA DE DIOS, TODOS LOS ASPECTOS DE ESTA VIDA, HACE MILES  DE AÑOS QUE ESTAS PALABRAS FUERON ESCRITAS.

La palabra de Dios y los niños...

La Palabra de Dios y los niños.  "Dejen que los niños también se acerquen a mi".

Prov.22:6: "Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él."

Gén.18:18-19: "...habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra ... Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir sobre Abraham lo que ha hablado acera de él."Abraham es bendecido porque enseña a sus hijos el camino de Dios.

Núm. 14:30-32: "Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra ... Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis."Dios promete la tierra a los niños. Ellos pueden ganar la batalla que los adultos perdieron por su falta de fe.

Mat.11:25-26: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó."Los niños pueden entender el Evangelio. Este entendimiento no depende de la inteligencia o educación humana, sino de Dios quien les revela la Verdad.

Mat.18:5-6: "Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe. Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar." Jesús se identifica con los niños. El dice que de la manera como tratamos a un niño, así tratamos al Señor mismo.

Marc.10:15: "De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él."El niño es el ejemplo de cómo hay que recibir el Reino de Dios. De la misma manera sencilla como ellos pueden recibir al Señor, así debemos recibirle nosotros.

Marc.16:15-16 "Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura..."Esto incluye toda la humanidad, sin límites de edad.

1 Cor.1:26-29: "Pues mirad, hermanos, vuestra vocación: que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es (lo que no vale), para deshacer lo que es (lo que vale), a fin de que nadie se jacte en su presencia."Con frecuencia los niños son considerados débiles, necios, menospreciados... pero Dios los escogió.

1 Sam.2:29-30: "¿Por qué ... has honrado a tus hijos más que a mí ...? Yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco." -

1 Sam. 3:11-14: "... Yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado."Elí es juzgado por Dios por no haber corregido a sus hijos. Como padre, él era responsable no solo de enseñarles, sino también de corregirles cuando actuaban mal.

Prov. 29:15.17: "La vara y la corrección dan sabiduría; mas el muchacho consentido avergonzará a su madre. Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma." Con frecuencia se comete el error de consentir demasiado a los niños pequeños ("ellos son pequeños, todavía no entienden..."), y después tratar de corregir a los adolescentes rebeldes con medidas demasiado drásticas. Es al revés: el niño pequeño tiene que aprender a "vivir según las reglas" tan pronto como es capaz de manifestar su voluntad propia, mientras a los adolescentes a menudo hay que dejar que aprendan por sus propios errores y por las experiencias que hacen.

Fuente: altis

miércoles, 20 de octubre de 2010

La familia.

La familia, sagrado concepto, pero, ¿que representa hoy en día "la familia"?

     Nos remontamos a la vida de Jesús, Nuestro Señor. Nació en el ceno de una familia humilde, unida. Tanto su madre María, como su padre adoptivo, José, del que se dice explícitamente que era honrado (Mt.1,19). Soportaron la persecución con fe y firmeza. Honrados, honestos y con amor. En ésta familia, se crió Jesús, siempre bajo la autoridad de sus padres.

     Jesús habla también del padre que envía a sus hijos al trabajo,  del padre que descansa con sus hijos. También habla de las bodas, de las mujeres que están embarazadas o criando a sus hijos, de los dolores de parto y de la alegría de la maternidad. Del hermano que se preocupa por la suerte de sus hermanos o de los hermanos que no se llevan bien entre sí.  De los hijos que desatienden a sus padres o, por el contrario, de los buenos hijos que son conscientes de sus deberes familiares. De todas las situaciones familiares y las relaciones humanas, hablo Cristo Jesús Nuestro Señor.

     Jesús defiende las relaciones familiares y las asume como modelo de comportemiento para sus discípulos. Defiende la estabilidad familiar, defiende el matrimonio, al decir "Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre" .  Defiende el respeto mutuo entre un matrimonio, dice "que quién repudia a su mujer, comete adulterio"  Y no solo defiende a la familia, enseñándonos como comportarnos, sino también por lo que pensamos, enseñándonos que quien mira a la mujer ajena excitando el propio deseo, comete adulterio en su interior, porque es del propio corazón de donde brotan las malas acciones. Jesús también representa cómo debe ser un hijo, obediente hacia su padre, y el amor que le tiene un padre a un hijo. También Nuestro señor, nos enseña las relaciones de hermandad, ya que nos considera "sus hermanos" y enseña a sus creyentes, que todos son hermanos, capaces de perdonar todo, de aceptarse, de amarse, respetarse y sin tener en cuenta los defectos personales de cada cuál. 

    La familia es fuente de vida y fuente de alegría por la vida que transmite. En ella está Dios. Es un espacio humano privilegiado, donde nace, crece y se cultiva el amor. Y con el amor, la felicidad, la generosidad, la entrega de unas personas a otras, la responsabilidad ante las propias tareas y obligaciones, la piedad. Todo esto es, no sólo importante, sino incluso decisivo en la vida de los hombres. Y Jesús lo sabe, lo reconoce y con frecuencia habla de ello.

     Hoy en día, el concepto de familia, ha cambiado mucho. El sistema, la sociedad, la maldad de las personas, han ensuciado en concepto tan bello y milagroso de "familia". Jesús dijo: "Por tanto, si traes una ofrenda al altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofenda, reconcíliate con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. (Mt 5:23-24) ¿Que quiere decir ésto? PERDONAR. Y ésto solo se consigue siguiendo el camino del Señor, aceptándolo como Nuestro Salvador personal.   ¿Por qué? Porque nuestro enemigo, se ha encargado, de desestructurar las familias, divorcios, separaciones, promiscuidad, celos entre los hermanos, envidias, yo tengo más que tú, yo soy más que tú. En definitiva, nos hemos agarrado a éste mundo, olvidándonos completamente del porqué estamos aquí. El EGOÍSMO, un lastre que arrastramos. Cuando se tiene hijos, el no renunciar a la vida de antes de ser madres, lleva a que los hijos se críen solos, se hagan egocéntricos, caprichosos, con baja autoestima por falta de cariño. Desde temprana edad, los introducen en el mundo "individual", dejándolos en una guardería diez horas al día, ¿para que?, para tener más y más. No se conforman con un sueldo, el del padre, sino que no renuncian a "su libertad" ficticia, por los hijos. Tener un sueldo más, supone tener "mas lujos" , no solo vivir, sino poseer bienes materiales, un ritmo de vida " a todo tren". Cuando esos hijos crecen, empieza el problema, porque ni sus madres lo conocen.
   

sábado, 16 de octubre de 2010

El Amor.

He estado pensando en estos últimos días, que ya casi tenía mi blog "remodelado", con que entrada podía iniciarla. Leyendo La Palabra de Dios, la Biblia, exactamente la primera carta de San Pablo a los Corintios, inmediatamente decidí, que ese era mi primer post ;)

1Corintios 13.
     Voy a mostraros un camino todavía mejor. Si hablo la lengua de los hombre, y aun la de los ángeles, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo ruidoso. Y si hablo de parte de Dios, y conozco sus propósitos secretos, y sé de todas las cosas; y si poseo la fe necesaria para mover montañas, pero no tengo amor, no soy nada. Y si reparto entre los hombres cuanto poseo, y aun así entrego mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me sirve.
     Tener amor, es saber soportar; es ser bondadoso; es no tener envidia, ni ser presumido, orgulloso, grosero o egoísta; es no enojarse y no guardar rencor; es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. El amor es sufrirlo todo, creerlo todo, soportarlo todo.
     El amor jamás dejará de ser. Un día los hombres dejarán de profetizar, y no hablarán mas en lenguas, ni será necesaria la ciencia. Porque la ciencia y la profesía serán imperfectas, y llegarán a su fin cuando llegue lo perfecto.
     Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como un niño; pero al hacerme hombre dejé atrás lo que era propio de un niño. Ahora vemos de manera borrosa, como en un espejo; pero un día lo veremos todo tal y como es en realidad. Mi conocimiento es ahora imperfecto, pero un día lo conoceré todo del mismo modo que Dios me conoce a mí. Hay tres cosas permanentes: la fe, la esperanza y el amor; y de las tres, la más importante es el amor. //


Bueno pues, entonces, ¿por que odiar si se puede amar?
Tenemos que pensar algo, cualquier sentimiento malo, cualquier mal pensamiento, el odio, el rencor, la incapacidad para perdonar, el egoísmo, el egocentrismo..., nada de esto viene de parte de Dios, ni de su creación. Por lo cual, hay que dejar ese lastre atrás en nuestras vidas, para poder avanzar, para fortalecer nuestro espíritu, para acercarnos a Dios através de Nuestro Señor, sino, todo cae en saco roto.
Buen dia y bendiciones!!!!